Land, River & Hispanic Settlements
Tierra, Río, y Asentamientos Hispanos


Historical Overview (español)


LECCION 1 - TIERRA, RIO Y ASENTAMIENTOS HISPANOS

En los valles y montañas del norte de Nuevo México se encuentran comunidades que remontan a los primeros años de la colonia española. En comunidades como Chimayó, Río Chiquito, Las Trampas y Abiquiú aún se puede palpar el ritmo del pasado. La gente todavía canaliza el agua de las sierras por un sistema de acequias para poder regar sus sembrados. Vacas, borregas y caballos aún se encuentran pasteando en tierras ancestrales.

En muchas de estas comunidades los artesanos siguen trabajando de una manera parecida a la de hace cien o más años. La gente teje "fresadas," talla santos de madera, crea muebles de madera de pino, compone corridos en el arcaico dialecto español, sigue quemando leña de piñón en sus hogueras y asando maíz en hornos de adobe.

De hecho la gente hispana ha integrado muchas de las convenencias modernas pero el pueblo aún depende de los bienes de la tierra para abastecerse de las necesidades de la vida: comida, techo y tejidos para protegerse del frío.

Los primeros españoles entraron a tierras nuevomexicanas a principio del siglo diez y seis. A partir de la expedición de Coronado en 1540, los españoles penetraron esta región en busca de oro y otros metales preciosos. Cuando no los encontraron cambiaron su prioridad al trabajo misionero puesto que encontraron a indígenas que vivían en pueblos de adobe en las riberas del Río Grande. A estos, les llamaron los Indios Pueblo aunque ellos mismos se llamaban T'owa o la gente.

Los Indios Pueblo vivían de la caza de venados, conejos y bisontes y de la recolección de frutas, moras y nueces. También cultivaban maíz, frijol, calabaza y algodón que usaban para tejer sus mantas.

Levantaban sus casas alrededor de una plaza donde llevaban a cabo sus bailes sagrados.

Los españoles mexicanos apropiaron muchas de las tierras de los indios pueblo a fuerza y establecieron sus comunidades y fincas allí. En otros casos, los indios pueblo los invitaron a que fueran sus vecinos para que juntos pudieran protegerse de los ataques de tribus enemigas: los comanche, apache y navajo que bajaban de la sierra después de las cosechas.

Debido a esto, muchos de los pueblos hispanos hasta el día de hoy, se encuentran situados cerca a los pueblos indígenas. Después de siglos de vivir de vecinos estas dos comunidades llegaron a compartir conocimientos de como construir viviendas, tejer textiles y cultivar y preparar comidas.

La gente hispana que llegó a Nuevo México estaba acostumbrada a vivir en montañas altas en valles y desiertos o tierras calientes de México y España.

Aunque los lugares ya tenían sus nombres indígenas, los españoles bautizaron a las grandes montañas al este del Río Grande con los nombres de Sangre de Cristo, Manzano, Sandía y Magdalena. Las llanuras que se extendían más allá de las montañas hacia el este les llamaron Las Vegas y el Llano Estacado.

El desierto que quedaba hacia el sur, lo llamaron la Jornada del Muerto debido a los muchos peligros que se encontraban allí - un calor ardiente, falta de agua y comida, malestares y emboscadas por tribus enemigas.

Las grandes montañas de origen volcánico al oeste del Río Grande, las llamaron Los Jémez. A cada valle que yacía escondido en las montañas también se le dio su nombre español empezando con El Valle, La Joya, La Ciénega, Las Trampas, y Ojo Sarco.

La gente española mexicana no perdió tiempo en crear de nuevo la clase de vida a la cual estaba acostumbrada. Para conseguir tierras donde fincar, las familias españolas mexicanas tal como los Martín, Armijo, y Ortiz le solicitaron al gobierno español mercedes de terreno.

Por lo general, estos terrenos se extendían del río hasta la cima de la montaña. Los terrenos abarcaban tierras para muchos usos: sierras donde la gente pasteaba sus animales que en su mayoría eran cabras y ovejas. La sierra también proveía leña para hacer fuegos para cocinar y calentar las casas así como madera para fabricar herramientas, muebles, puertas, ventanas y los techos de las viviendas.

Las llamadas mercedes de tierra también incluían cerros y lomas a cuyas faldas la gente levantaba sus humildes casas y comunidades.

Un poco mas abajito, en los llamados altitos, la gente cultivaba sus árboles frutales de manzana, pera, ciruela, durazno, cerezo, y albaricoque que habían traído desde Europa por México.

Las huertas de verduras y las milpas de maíz quedaban un poco más abajito de las arboledas. Aun más abajito, quedaban las vegas de zacate o grama y los potreros donde los potros y caballos pasteaban. Cerca del río quedaban los esteros y los sumideros peligrosos. Bosques de álamos y otros árboles alineaban el río.

Al fincar un lugar nuevo, los españoles mexicanos empezaban con la llamada sacada de acequias, una red de canales por donde iba el agua desde los ríos de la sierra hasta los valles donde el clima es más apropiado para el cultivo. Esta fuente de agua les aseguró a los españoles mexicanos su supervivencia en este nuevo lugar semidesértico.

Esta manera de vida persistió durante varios siglos hasta la llegada de los americanos a principios del siglo diez y nueve. Cuando Nuevo México pasó a manos de los americanos en 1848, la gente hispana empezó a sufrir grandes pérdidas de terreno a los intereses ajenos: abogados, cortes, ganaderos y empresarios. Con el tiempo las ovejas de los granjeros hispanos fueron sustituidas por el ganado de los granjeros americanos.

Con la decadencia de las pequeñas fincas hispanas muchos de los hombres emigraron a otros estados en busca de trabajo, tendiendo las vías del ferrocarril en el oeste, trabajando en las minas y en los campos agrícolas de Colorado. En 1941 el Laboratorio Científico de Los Alamos en Los Alamos, Nuevo México monopolizó el resto de la mano de obra. A consecuencias de todo esto la vida popular tradicional de los hispanos de Nuevo México decayó significativamente.

Sin embargo, durante los últimos años, ha habido varios movimientos de renacimiento de las artes populares del pueblo hispano de Nuevo México.