Foodways of the Río Grande
Las Comidas del Río Grande


Historical Overview (español)


LECCION 4 - LAS COMIDAS DEL RÍO GRANDE

Desde los tiempos prehistóricos hasta el presente, el valle del Río Grande ha sido la granja de Nuevo México. El río con sus aguas refrescantes siempre ha atraído a diversos grupos de gente empezando con los indios pueblo que construyeron sus pueblos a su lado y que utilizaban sus aguas para regar sus milpas de maíz.

Durante el período inicial de la colonia española los primeros pobladores españoles mexicanos tuvieron que depender de los indios para su comida. Sin esta ayuda es probable que los colonos no hubieran sobrevivido.

Después de varios siglos de contacto e intercambio, las dietas de los pueblo y de los hispanos terminaron en ser casi las mismas. La base de la dieta de ambos llegó a consistir del uso generoso del maíz, la calabaza, y el frijol, productos indígenas del valle del Río Grande más el chile que fue una aportación de los aztecas pero a través de los españoles mexicanos que lo trajeron aquí. El trigo que fue introducido de Europa por los mismos pobladores españoles mexicanos. Sus productos: pan, tortillas, galletas, y pasteles tambíen figuran prominentemente en la dieta de ambos pueblos.

El maíz como cualquier otro grano se presta a muchos usos: cocido o asado cuando la mazorca o el elote aún está tierno, el elote asado secado y desgranado reconstituido en un cocido de "chicos" con frijoles, molido y hecho atole (un cereal caliente), chaquegüe (un pan), en forma de tortillas de maíz azul, o como masa que se rellena de carne y chile, que se envuelve en hojas de maíz y que se hierve para trasformarse en tamales. El posole o maíz cuyo pellejo ha sido disuelto por baños calientes de cal y que se cocina con carne o chile es otro plato favorito del pueblo hispano de Nuevo México. En combinación con calabacitas este plato tambíen suele ser delicioso sobre todo si se le echa chile verde.

Por lo general, ningún plato hispano de Nuevo México se considera ser completo sin frijoles cocidos, chile y tortillas de harina de trigo. El chile se pizca verde o maduro (colorado) según la temporada. El chile verde se rescuelda en hornos o sobre parrillas. Después, se pela, se destronca y se pica, añadiéndole sal y ajo para encarecer su sabor y templar su picosidad.

El chile colorado se cosecha tarde en el verano, se ata en ristras y se pone al sol para secarse. Ya una vez que se seca, se despepita y se muele. Con el polvo que resulta se hacen salsas que le dan sabor a las demás comidas.

Una de las grandes aportaciones de los españoles mexicanos a la comida de esta región fue el trigo. El trigo fue utilizado tanto por los hispanos como los indígenas pueblos para hacer panes y postres.

La gente calentaba sus hornos quemando leña de piñón y de sabino. Después de consumirse el fuego,limpiaban las brazas y metían la comida para que se asara lentamente con el calor que había quedado atrapado en el horno.

La gente hispana también sembraba cebolla, coles, zanahorias, pepinos, melones, sandías y árboles frutales de toda clase.

Los hispanos empleaban varias maneras de conservar comida para el invierno o tiempos de carestía. Uno de los métodos era el de secar la comida bajo el sol. La gente secaba frutas y verduras de toda clase: manzanas, albaricoques, duraznos, chile, calabazas y melones. También secaban carne de venado, de res y de otros animales. En la actualidad muchos de los hispanos envasan o "empacan" los frutos de la tierra o los congelan en congeladoras.

El ejemplo de como el pueblo hispano de Nuevo México se mantuvo por siglos y como logró satisfacer sus necesidades físicas aún puede servirnos de ejemplo en nuestros días.